Y si te acepto, ¿qué?, ¿crees que me importaría?
Y si te escondo, ¿qué?, seguro saldrías a escurridizas.
Y si te niego, ¿qué?, oh! que absurda esta realidad mía.
Mejor te mantengo a raya, como ganesha a su ratón.
Ese ego que no me deje comerme la cena de un sentón.
