Estar a gusto con esa persona, va mucho más allá del agrado.
Estar a gusto con esa persona, es ser tú mismo.
Es sentir que te permites mostrarte sin reparo o limitación alguna.
Es saber que entre todas las demás personas al rededor, tú la escoges.
Es admirarla y encontrar(te) que te deleitas con su tono de voz y el contenido de sus palabras.
Es pensar que de volver a vivir un día quisieras que fuese el día en que conociste a esa persona.
Es sin esperarlo, sin aviso previo, darte cuenta que te has enamorado.
