Mis letras y algo más...

Wednesday, January 13, 2016

La Marea interna

Hay tantos sitios en los cuales (me)-he buscado, pensando en querer encontrar-(me)...
He buscado aquí y allá, durante mucho tiempo sin cesar.
He buscado arriba, en el más allá; he buscado abajo, en el no más; he buscado en tierra, tierra de nadie; he buscado en amigos falsos y reales; he buscado en cuadros y en círculos, he buscado en esta dimensión y en alguna otra canción, he buscado, buscado sin descanso.
Hasta que llegó.
Una noche de luna durante ese descanso, agotada, sin aliento, sin ánimos ni deseos, pensé en dejar de buscar, no aguantaba más, pensé en pedirle a Dios, incluso, que me echara una mano, entre delirios y sollozos... Luego recordé que ese Dios que es todo para ti, para mí NO ES.
Respiré hondo y me dije, por aquí no es.
Empiezo a meditar y observando -mi- cuerpo, como respiraba mientras mi abdomen se crecía y se vaciaba, olas se sentían, olas de la Mar desde la coronilla hasta las puntillas... 
Y vino un mensaje en forma de pensamiento intermitente: allí donde crees residir... Allí donde crees estar... Allí en eso que no dejas de buscar, no hay nadie, no hay alguien, no hay un, una o uno... No hay nada que buscar, existe solo existe y recuerda, nunca dejes que dejen de fluir esas olas, olas de la Mar.

(Pasa un tiempo)

Efectivamente, deje de buscar, no había nada que buscar, tenía todo en la nada. Tenía nada en el todo. Solo era una corriente interminable de olas y olas, y empecé a sentir el ritmo de la marea, a veces burda a veces quieta, a veces me llevaba por delante a veces me invitaba a navegar con-(en) ella. Empecé a agarrar el ritmo, ritmo de la vida dirían algunos, a mí me gusta llamarlo ritmo y nada más.
Empecé a entender por qué había ido a tantos lugares a buscar lo que no se había perdido, empecé a conectar, esto aprendí en aquel lugar, esto es así, así y asa... Casi todo tenía un sentido y un para qué, y claro, habían unas que carecían de razón de ser. 

(Actualidad)

Ahora solo estoy donde mi atención está, obsevando sensaciones, mis pasos van haciendo camino, camino al andar... ¿Hacia dónde irán? Hacia dónde tú estás, tú, allí que no eres nadie, allí que no eres un, una o uno, allí que eres diferente tanto como igual, allí donde por quererte alcanzar no habrá nada en la meta final, el camino es lo que cuenta, ya claro debes estar. 

Gracias por estar, gracias...
Y recuerda, somos olas, olas de la Mar.

Posdata: Viajemos a Chuao.