El enigma de tu inseguridad que se escurre entre los dedos de unas manos que alguna vez se tomaron y pensaron que jamás se soltarían y así juntas conquistarían la montaña rusa que es la vida.
Lo que es la vida, demasiado hermosa es la vida. Y soy feliz sabiendo que para darle un sentido no necesito a nada ni a nadie. No me desees nada, pues tengo todo. Me tengo a mi, tengo mis heridas cocidas, tengo mis ganas, tengo mi cabeza, mi alma, mi cuerpo y mi familia.
Voy en busca del elixir, de eso que no se entiende con la mente, de eso que jamás llegarás a saborear. Oye, recuerda que siempre uno se puede equivocar...
Tengo mi mente en calma, mi cuerpo sano, mis emociones reguladas y mi sonrisa bien plantada. No necesito a nadie que me agarre de la mano para ser feliz, camino sola, camino conmigo feliz.
Bendigo cada palabra que sale de mi boca, bendigo aquellas noches de errores sin sabores, bendigo aquellos días de luz infinita, bendigo mi presente, bendigo todas mis experiencias malas y buenas, sin ellas no hubiese llegado a lo que soy hoy, bendigo a todas las personas que me hicieron daño, bendigo a las que ni lo intentaron, bendigo mis malas reacciones viejas, bendigo las mentiras que alguna vez me dije a mi misma, bendigo las verdades con velitas, bendigo las noches en que creíste que fui tuya, bendigo las llegadas y las idas, bendigo lo que viene y lo que jamás volverá...
Una infinita dicha, sentimiento envolvente.
