El que persevera alcanza.
Todos los martes y jueves desde hace 2 meses asisto a mis respectivas clases de yoga, luego de haber terminado mi rutina de ejercicios... Y para aquellos que lo practican, saben que el yoga es mucho más de lo que se ve a simple vista. No es solo inhalar y exhalar, ni lograr la postura perfecta, es algo más...
Les cuento.
Entro a la sala, ya estaba casi toda la clase lista, me dirijo hacia el mueble donde todos los estudiantes dejamos nuestras pertenencias, aquellas cosas que cargamos durante el día y que ya nos pesan, dejamos los zapatos y nos quitamos las medias... Mi maestro, Andrés, esta parado junto a mi, él había terminado de colocar una canción que de verdad hizo despertar en mi un sentimiento, no se muy bien como llamarlo, o describirlo... Solo se que como acto seguido le dije a mi maestro, hoy vengo a soltar! Él me sonrió y me dijo, empecemos ya entonces.
Esta vez la clase empezó de pie, cerrando los ojos, inhalando y exhalando, la música ya había cambiado a la típica música de meditación o relajación, y me pasó chicos, me pasó... No quise reconocerlo en ese momento mentalmente porque podria perder el momento presente, pero si, me pasó. Automáticamente cuando cerré mis ojos pude sentir mi mente en calma, en silencio, no sentía mi cuerpo, solo escuchaba la música y seguía respirando y moviéndome fluidamente, no había sido como siempre que en mi cabeza abundaban pensamientos como "respira, suelta, ahora mantén tu espalda derecha, relájate, concéntrate, ¿lograre el equilibrio hoy?...." No había nada, nada de esos pensamientos, es más NO HABÍAN PENSAMIENTOS.
Me invadió un sentimiento de luz, dicha, presencia, consciencia inimaginable, nunca había experimentado algo igual, sentí como la oscuridad que veían mis ojos no lo veían ellos como normalmente, era yo estando dentro de esa oscuridad, sin cuerpo, y viajaba como a la velocidad de luz, siempre hacia adelante... No buscaba nada, ya todo lo tenia, no buscaba ver ni tener una revelación, simplemente lo sentía, lo vivía... Wao! Al volver a abrir los ojos, lo primera que escuche fue un canto de unos pájaros y recuerdo que me enamoraron...
Ahora, estaba lista para empezar mi clase, durante toda la clase mantuve mi mente en blanco, en silencio, mi respiración constante a mi ritmo, y todo se dió, fui el árbol, y me extendí... Fuí el bailarín y subí y subí... Yo solo era (ser) no hubo intentos, no hubo forcejeos, no hubo pie de apoyos exhaustos pidiendo consuelo, no hubo pecho contraído a causa de que se me olvido respirar, no hubo un "relájate" en mi mente, esta vez solo hubo paz.
Prana.
Gracias.
Intentando soltar aquellas cosas que no eran justo lo que tenía que soltar, quería soltar cosas externas a mi, que si a él o a ella, que si un recuerdo atado a emociones diversas, buscaba soltar aquellas cosas que no dependen de mi, cuando empecé la clase diciendo "hoy vengo a soltar" y no le puse un nombre, solo le puse una intención, solté lo que realmente tenía que soltar, a mi misma, mi mente, mis pensamientos.. Mis resistencias, mi dolor, mi ruido en la cabeza.
Gracias totales.
De ahora en adelante, tengo la intención de aprender a mantenerme por más tiempo en el estado de presencia pura, existencia. Dicha!
