No hay perfección más perfecta que tus labios,
Que tu mirada con ojos vidriosos, llenos de esperanza.
No hay ecuación que arroje solución más exacta para la felicidad,
Que nuestros cuerpos entrelazados.
No hay varios amores de mi vida, solo tú te llevas ese título.
No hay que darle más vueltas a la vida, ya de tantas que hemos dados,
Y siempre nos reencontramos.
No hay abrazos más curativos que esos con los que me sacas el aire.
No hay otro, siempre fuiste, eres y serás tú.
