Mis letras y algo más...

Wednesday, March 9, 2016

Eres más, somos más.

Mi relación de pareja, a pesar de que está en constante progreso, hace un par de días cambió.
Les intentare explicar lo mejor que pueda, y así lograr que me entiendan.

Hace aproximadamente dos meses empece una nueva relación de pareja, es un hombre excepcional, muy inteligente y de armas tomar, es atractivo físicamente y admirable internamente. Me hace reír a carcajadas, me hace crear ideas nuevas, me nutre en todos los sentidos, emocional, intelectual, social, laboral, familiar, cultural, sexual y espiritual, tiene ideales tan increíbles que cuando habla de ellos, escucharlo es goce puro e hipnóticamente genial, tiene principios bien plantados y usa la razón antes que cualquier otra característica humana, es amable, cariñoso y me ama como él solo. Es emprendedor, proactivo, trabajador y realista. Tiene metas bien plantadas y bien armadas las ganas. Tiene una nariz que me vuelve loca y unos labios que ya no podría visualizarme sin besarlos. Una elocuencia envidiable y una cabeza bendita. Y cuando me hace el amor me lleva al cielo y me trae a tierra de un tirón.
Les cuento, es enserio, él es mi amor... En tan poco tiempo ha crecido un amor en mi incalculable. Que no lo esperaba y llegó, que no lo buscaba y me encontró, más sin embargo, y tal vez suene muy loco pero es la verdad, lo sentía, lo sentía dentro de mí antes de que llegara... Una vez que lo sentí, tiempo antes, empecé a prepararme, internamente, emocionalmente, a crecer, a fortalecer mi Yo interior, mi self. No sabía exactamente que no sólo era para mí, puesto que ahora después de encontrarlo me he dado cuenta que también fue para él. Yo lo sentía y muy dentro de mi siempre supe lo que me merecía y lo que quería, era una certeza, algunas veces ignorada porque bueno la mente enferma, pero siempre contemplada. Empecé mi trabajo espiritual, empecé a crecer en todos los sentidos, me tropecé, me levante, me volví a tropezar y me volví a levantar... Tuve desamores, tuve errores, tuve problemas como todo el mundo, pero muy importante problemas conmigo misma y me tomé la tarea de hacer un trabajo de todos los días un trabajo de amor, que me llevo a descubrir cosas increíbles de mi, a limpiar tanta basura que poco a poco vamos acumulando, porque bueno, algo muy cierto es que la vida pasa...
Encontré hace un par de años aproximadamente lo que quería hacer, y más importante lo que no quería hacer, me identifiqué con mis deseos, mis necesidades y lo que quería lograr... Me dejo de importar lo que "dijeran los demás". Siempre fui feliz, pero no hablo de felicidad, hablo de un estado en el cual la felicidad parece cosa de mortales, ojo, sin creerme inmortal. A ver si me entienden... La felicidad paso a ser superflua, puesto que no lo que yo había alcanzado era más, más allá... Consciencia, consciencia plena, en un constante fluir.

Entonces volviendo a mi relación actual, no se imaginan lo maravilloso que es amar, nunca había amado así, tan puro y real, yo creía haber amado, creía haberme enamorado, pero realmente me doy cuenta que era una simple necesidad de completar la falta, un llamado desesperado de amor propio, que posicionándolo en Otro jamás alcanzaba.

Cuando conozco a mi actual pareja, no la conocí, la reconocí, eso que estuvo dentro de mi, eso que sentía, esa certeza me hizo, de manera no consciente, reconocerlo. A ver, me explico mejor, yo sin saberlo y sin anticiparlo, sentí, al verlo o mejor dicho pensé al verlo "yo lo conozco", en ese momento no supe que era la certeza halando desde mi interior y mandándole mensajes al cerebro, no lo supe, todo fue inconsciente, más sin embargo, justo ahora estoy unida a él en cuerpo, mente y alma. Siempre a nivel de pensamientos, hacia patrones en mi mente, sobre lo que quería en una pareja, no en el sentido de características físicas, si no, características psicológicas, y bueno es normal, todos nos hacem ilusiones y construimos deseos. Unos días antes de conocerlo, me dije a mí misma, ¿qué es lo que quiero en una pareja? Haciendo mi lista de intenciones, y resulta que me encontré respondiéndo: "no quiero nada, no necesito que me de nada, tengo todo y soy todo lo que quiero ser, soy feliz y solo quiero que su felicidad acompañe mi felicidad".

Amor con desapego, lo he encontrado, amor desinteresado, amor seguro de sí mismo, amor que nutre y no desgasta. Un amor que quiero que dure para siempre, y eso no significa que lo tengo amarrado, al contrario, tengo un amor libre, que me hace sentir libre en todos los sentidos, un amor comprometido, fiel y sano, el amor que él incondicionalmente me ha regalado.

Hace un par de días comentaba que la relación había tenido un cambio, me atrevo a decir que es un cambio importante, tuvimos un impasse que nos dejó a ambos sorprendidos. Hubo dudas, palabras fuertes, sentimientos incómodos y unas que otras lágrimas, más sin embargo pudimos resolverlo, cada uno desde su individualidad y manera de percibir la realidad se comportó diferente, pero algo en los dos fue exactamente igual, el sentimiento de "malestar" y el sentimiento de querer remar lo más rápido posible y delicado el río turbio en el que estábamos. Salimos de eso, el conflicto duró menos de 24 horas, decidimos escuchar, aceptar, expresarnos y volver a la normalidad, al bienestar que nos caracteriza, a los chistes, los te amo infinitos y a las sonrisas, naturaleza de nosotros.
Somos un nosotros, de a poco unimos nuestras vidas en armonía, y así hayamos salido triunfadores jamás será igual, no por el conflicto, al contrario, eso nos hace crecer y trascender, amarnos más, nos hace conocernos como pareja y mejorar.
El me pregunta: "algo cambio?" Pues claro que si, estamos en constante cambio. Y sabes que? Cambiamos para mejor

Como dijo Heráclito: "nada existe, porque todo lo que existe, existe un instante y al instante siguiente ya no existe sino que es otra cosa la que existe"

Confieso que lo amo inmensamente, es la verdad y día tras día lo invito a que sigamos creciendo juntos y construyendo nuestro futuro.
Ps.: estas impregnado en mi alma y corazón, y muy importante en mi razón. Eres más, somos más.
Te amo!