Llega el cese de la palabra, entra lo velado, y más que eso, el encuentro con lo Real.
Ese efímero momento de lucidez y presente consciente cuando me encuentro entrelazada con tus brazos, espalda y vientre.
No podemos ignorar. Una vez conscientes no podemos ser indiferentes.
Estamos aquí, estamos juntos, estamos cantando una canción que dice que "uno solo conserva lo que no amarra"... Y sin tenerte, te tengo a vos.
