A nivel del cuerpo especular todo marcha bien, pero el cuerpo sustancial, aquel con consciencia de goce, suena y adolece. ¿A partir de qué sujeto emprendo las relaciones con el otro y con el mundo? ¿Es aquel sujeto tomado como hablante y con estructura caracterizada por el lenguaje o aquel en tanto sujeto que goza y reconoce el goce en el otro y a partir de ahi se relaciona? La verdad esto de la re-invención es bastante interesante, pero hay algo que no entiendo y lo acepto, dentro de la perspectiva del no-todo.
Esos momentos en que me encuentro con lo Real. Ese real que se experimenta "una" vez y se vive repitiendo en tanto su respuesta primordial, justo ahi la dualidad tiempo-espacio se hace efímera y con eso lidió ahora mismo. O tal vez, la civilización entera desde cada individualidad.
Pienso que algo que no hayas experimentando, jamás será conocido, y al dar cuenta de eso no se ajustará a la realidad... mi pregunta es, habiendo experimentado la ley de la naturaleza en mi propio cuerpo, ¿por qué se sigue sufriendo?, a veces pienso que en la época actual hay un masoquismo claro con respecto a la satisfacción-malestar.
Freud en su escrito "el malestar en la cultura" pone como principal causa del malestar la cultura en sí, y cuando lo comparo con la experiencia psicoanalítica se viene a mi mente una asociación interesante..
El sujeto, aquel siendo parte del no-todo, durante un análisis, calla, llega al sin sentido, llega al cese de la palabra, es porque se encuentra con lo Real, y lo que hace es experimentar en su cuerpo sensaciones a las que se resiste comunicar, a su vez, las respuestas frente a este Real son las mismas respuestas de esos años de infancia, en los que se localizo un goce en el cuerpo frente a una experiencia contingente que no se supo como explicar, un sin sentido primordial.
Entonces, el malestar en la civilización de nuestra época, hace que caiga la concepción de Freud, hace que se convierta en escéptica, pues los tiempos actuales reclaman una singularidad transcendental. Una re-invención.
El real abunda instante tras instante, ya no es en ocasiones, ya no es en algunos momentos... pues ese goce empuja a identificarse y localizarle y además a decir algo sobre el mismo... ¿qué hacemos cuando nos encontramos ante un Real de crisis de la civilización actual? Seguimos usando la respuesta que usamos aquella primera vez... y si hay algo de cierto en todo esto, es que ya no nos funciona. Al tener al malestar de la civilización equiparado al sin sentido, nos quejamos, repetimos, pero no salimos. Es como vivir en la crisis sin estar consciente de ella... y siempre he dicho que el reflejo de una sociedad o civilización entera es el reflejo de cada individuo partícipe dentro de ella... Entonces?
Llegamos a lo imposible, aquello que no soportamos. Y en este caso el sufrimiento no entra acá, pues la satisfacción esta condicionada por los significantes heredados que tenemos... ¿será que no hay satisfacción sin relación con el sufrimiento?... ¿será que no aprendimos como separar eso?
Es momento de reinventarnos, que cada uno desde su individualidad, y desde sujeto que goza, construya su hilo trascendental.
