Es la energía más allá, que nos manda una señal.
Es la energía madre que nos invita a jugar.
Y así, nos enseñara a actuar, como dos adultos quizás, y quizás algún día dejemos los juegos de manos atrás, algún día, quizás...
Si me ponen a escoger, escogería pasar de energía en energía, buscando una que se parezca a la tuya, que sepa y huela a ti, que se mueva al son de tus dedos jugando en mi espalda e inspire a los míos a hacer lo mismo, quizás... Y, Que baile Cerati todos los diciembres en bragas.
