Mis letras y algo más...

Monday, May 12, 2014

Sentimiento desolado que atraviesa mi cuerpo a diario. Te amo lili

Estoy consciente que tú no habrías querido verme así, hoy tengo un nudo en la garganta cada vez que te recuerdo aquí. Ay por favor, si alguien conoce el número del más allá hágamelo saber para poder llamar a quien no está aunque sea un momentico, un minutico para calmar este vacío infinito triste y maldito que me carcome hasta la cien inclusive como una gota de querosén en un pedazo de anime. Dime si sabes la forma de enviar una postal a un plano espiritual comunicar que me siento muy mal, me afecta pensar que no hay reencarnación que no hay nada después de la muerte y la religión mintió. Pensar que no verás más a quien se marchó decir que nunca volverás a abrazar a quien ya murió. Y espero estar totalmente equivocada y hablarte cuando mi tiempo aquí haya terminado, comentarte lo bueno, no recordar más lo malo y vivir en paz como el sueño de cualquier ser humano sin enfermedades ni dolores ni traiciones ni obsesiones ni ansiedades ni temores. Quisiera tanto poder verte de nuevo y corroborar que te fuiste para vivir en algún cielo.

Te dedico estos versos... los tome prestados... en donde sea que estés espero escuches mi canto... en las mañanas te beso a la mejilla y así comienza mi día.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañera del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler,
me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Y alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novio y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorada.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muuuuchas cosas...
madre, amiga, tía, compañera del alma, compañera.