Mis letras y algo más...

Sunday, November 21, 2010

No pertenezco aquí y mucho menos a ti

Me tengo que cuidar más.
Llegó el día, en el que sentí que en realidad no pertenezco a éste momento, a éste mundo, a éste escenario, que pinta paisajes hermosos pero dolorosos y horribles pero amables, no pertenezco aquí y mucho menos a ti. Es como cuando sabes que una prenda de ropa no te queda porque es 5 tallas más grande, y te la quieren vender a como de lugar, y lo más lamentable es que la compras. No pertenezco aquí y mucho menos a ti, el saber crea un serio dilema en tu vida, que juzga cada centímetro de tu cuerpo, critica cada movimiento que das y te grita que te quedes a la vez, sabes que no deberías, pero terminas quedándote. A veces no escuchas nada, solo vez pasar a la gente, ves pasar el ruido y el viento frente a ti y por ti, te sientes grande dentro de tu cuerpo y quisieras romper todas esas barreras de piel que tienes a tu alrededor, que hacen que no vean quien realmente eres, ya seas grande o pequeño, te sientes tan pequeño cuando miras al cielo y piensas en lo perfecto que sería que una lluvia de estrellas inundara tu almohada en vez de pensar en querer ir a la luna, bella luna. Es como cuando te envían un mensaje en donde alguien te dice que te ama, que te extraña, que vuelvas a aquel lugar en donde se conocieron y te sientes mal porque aunque tus manos escriben que tu también, realmente no lo sientes. No pertenezco aquí y mucho menos a ti. Estar compartiendo con la gente que en algunos casos muy cuidadosamente escogiste para sentirte así sea un 0,5% que perteneces, aunque sabes que no. Lo malo no es que sientas esto, lo malo es que sepas que significa este sentimiento, podría describirlo con 8 palabras, que indiscretamente he ido repitiendo en éste pequeño espacio de libertad personal, pero le dejo a su imaginación el lugar en donde esas palabras se encuentran. Una llamada en la madrugada que aunque habla con una voz muy baja sientes que te grita sutilmente al oído que le des tus disculpas personalmente, se siente extraño que una persona necesite algo de ti para poder sobrevivir, o no para sobrevivir sino para estar tranquilo, pero no se siente bien que tu necesites eso de alguna persona. Cuidadosamente vas caminando por un camino que no es el correcto pero tampoco el equivocado, simplemente el que no es tuyo, y vas agregando pinceladas a cada paisaje sea hermoso u horrible para dejar una marca o una esperanza para los demás, sabiendo que alguien no dentro de mucho se parará justamente en el lugar que tu tocaste, se dará cuenta de que alguien dejó algo y le darán ganas de dejar algo también, es una creación que solo se hizo para hacer una diferencia, como cualquier ser humano, si está es porque tiene que estar, no porque quiera estarlo. No pertenezco aquí y mucho menos a ti. Comer con la gente que está a tu alrededor es deprimente, para ser feliz solo necesitas de ti mismo, los demás son como la barra que apoya un juego de fútbol, muchas gracias por estar ahí para apoyarme, pero sino estás igual seguiré jugando y gane o pierda el partido, no será por tu presencia o por tu ausencia. Un poco de relaciones sociales no caen mal, aunque todo en exceso es malo, osea, no está mal que pasemos un tiempo en un lugar al que no pertenecemos y en el cual no encajamos, lo que está mal es que no te des cuenta de eso y no hagas nada para crear la diferencia. Es agotador querer cumplir con todo el mundo, por aceptación más nada, o para no perderte de nada, pero es imposible que un humano no sienta esa necesidad. No pertenezco aquí y mucho menos a ti. Dicen que las mujeres toman decisiones más rápido que los hombres, no se si es porque entienden mejor las situaciones o mejor no, más rápido y por eso actúan más rápido, o si es simplemente algo más que le dedicas a un espacio en el cual estas inconforme. Agarra tu vida, tus experiencias pasadas y compactalas, encierralas en tu puño y verás que sea donde sea que estés, tu mundo caberá en tu puño de la mano izquierda. Los ojos se vuelven a cerrar para que descanses en un momento y en un espacio que no es tuyo, y nunca será tuyo, se siguen cerrando poco a poco, tu cuerpo que te queda pequeño y el universo que te queda grande te piden que cierres los ojos una vez más, una noche más, y lo que tu no sabes es que eso lo piden, para que no te des cuenta de que por las noches se derrumba el mundo que durante todo el día trabajaste, aunque no era tuyo, lo destrozan y vuelven a construir uno nuevo, y cuando despiertas ahí mismo no notas que lo han cambiado, es cuando empiezas a recorrer y explorar por él que notas que tienes que comenzar de nuevo, que todo lo que viene es incierto y vas cantando y contando en reversa a ver si perdiste algo, y en el fondo sabes que no lo perdiste solo que te volvieron a cambiar de escenario el cual contrae nuevos paisajes sin pinceladas viejas, sin olores impregnados y sin recuerdos de que en algún momento TÚ exististe.
No pertenezco a aquí y mucho menos a ti...